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El crecimiento del cine panameño refleja el auge de la producción en Centroamérica y el Caribe – Telam.com.ar (Argentina)

El cine panameño está experimentando “un crecimiento histórico”, gracias a una reciente ley de cine que asegura financiación para las películas y una cuota de pantalla en las salas locales, lo cual posibilitó la reciente realización de seis largometrajes de ficción y 13 documentales, un “auge” que también refleja el de otros países de Centroamérica y el Caribe.

La prometedora actualidad del cine panameño quedó plasmada en el Festival Internacional de Cine de Panamá, IFF Panamá, que se está llevando a cabo en esta ciudad centroamericana y donde se proyectaron tres películas de esa nacionalidad: “Héroe transparente”, de Orgun Wagua López, “Historias del canal”, filme coral de cinco directores, y “Caja 25”, de Delfina Vidal y Mercedes Arias.

Además, en la sección “Historias de América Central y el Caribe”, el certamen incluyó este año cinco largometrajes producidos en Guatemala, uno realizado en Cuba, dos hechos en Costa Rica, otro de El Salvador y otro de Nicaragüa, todos ellos filmados en la región pero con aportes de México, Argentina, Francia y Colombia.

“Creo que el cine panameño se encuentra en un momento histórico. En 2014 tuvimos cuatro películas en cartelera: ‘Reinas’, de Ana Endara, ‘Rompiendo la ola’, de Annie Cannavaggio, ‘Invasión’, de Abner Benahim, e ‘Historias del canal’, dirigida por cinco panameños”, opinó Pituka Ortega Heilbron, la directora general del IFF Panamá.

La productora y realizadora, que es autora de uno de los cortos que integran el filme colectivo “Historias del canal”, agregó que “esta evidencia, concreta, la cual incluye muy especialmente la ficción histórica sobre la construcción del canal y la relación entre panameños y estadounidenses, genera confianza e inspiración. Por eso creo que indudablemente el cine panameño va a seguir creciendo”.

En diálogo con Télam, Ortega Heilbron señaló que “en los últimos años el cine panameño está encontrando su propio idioma, su propio lenguaje. Creo que nuestro cine es muy particular debido a las características tan propias de esta nación, donde confluyen la diversidad de nuestra población, nuestra posición geográfica y nuestra historia, elementos que se entrelazan e impactan en nuestro lenguaje”.

“Considero que aún estamos en ese proceso y que tomará algunas películas más para que se empiece a definir con más claridad, aunque también pueda ocurrir quizás que nunca se defina y nuestra cinematografía resulte ser tan diversa y particular como somos los panameños”, añadió la directora.

Esta situación favorable para el cine panameño (y para Panamá, como centro de una producción internacional cada vez más creciente, con 125 películas de diversas nacionalidades filmadas en su territorio en el último año) se debe entre otras cosas a la existencia de la Dirección Nacional de la Industria del Cine (Dicine), que organiza el concurso Fondo Cine y reparte fondos por más de cinco millones de dólares.

Las convocatorias del Fondo Cine están dirigidas al apoyo de Proyectos en Desarrollo, al apoyo a Proyectos Documentales, al apoyo a Proyectos de Largometraje de Ficción y Animación y también a Proyectos en etapa de Postproducción, situación esta última que también está contemplada en la sección competitiva Primera Mirada del IFF Panamá.

Además, existen en la ciudad de Panamá y en otras del interior del país varias salas equipadas con la última tecnología en varios complejos de multipantallas, donde una Ley de Cine promulgada recientemente también otorga una cuota de pantalla del 10 por ciento al cine panameño, lo cual asegura que las películas locales lleguen al público y que los espectadores puedan verlas en buenas condiciones de proyección.

“Hace algunos años el cine panameño casi no existía”, afirmó por su parte Diana Sánchez, directora artística del IFF Panamá, para quien actualmente “hay un gran crecimiento en la producción local, al igual que existe un gran crecimiento en el cine de otros países de América Central y de algunas naciones del Caribe”.

Sánchez admitió que el festival se propone “atraer a la gente al cine para que vea que se pueden hacer buenas películas en Panamá. Queremos ser un centro para el cine de la región y para los directores de la zona que quieran lanzar sus películas acá”.
“Creo que el público está muy interesado en verse reflejado en el cine a través de estas películas.

Hay un apoyo interno muy creciente a un cine que busca reflejar la identidad y la historia panameña. Hay varias películas en proceso que exploran otros temas, pero siempre buscando una voz propia panameña”, afirmó Sánchez.

Sin embargo, Ortega Heilbron sostuvo que todavía “el asunto de la distribución y la difusión de nuestras producciones es el más grande de nuestros retos. Por supuesto que lograr los fondos y capacitar a nuestra población en materia cinematográfica es también un reto, pero ésto se está logrando, poco a poco y de maneras ingeniosas”.

“Lo más difícil será encontrar a un público receptivo, que estamos seguros que existe, pero que ahora tiene que enterarse que nuestras historias también existen”, añadió la directora general del Festival de Panamá, donde -a falta de escuelas de cine que formen nuevos directores y espectadores- se están realizando talleres técnicos y artísticos abiertos a la población.